Ir al contenido principal

Una sentencia contra la dominicanidad

"Queremos que construyan nuestras casas, iglesias y puentes, queremos que corten nuestra caña y limpien (...), pero sin formar parte de la sociedad civil, víctimas de una ilegalidad irreparable, para cuya superación nos abren cada vez más caminos los países del Primer Mundo, adonde los dominicanos acudimos de la misma forma, en cientos de miles" (Rita Indiana / El País*).

El 23 de septiembre del presente año, el Tribunal Constitucional dictó la sentencia TC/0168/13 a través de la cual rechaza un recurso de amparo interpuesto por la joven Juliana Deguis Pierre, a quien se le había negado la cédula de identidad, aún contando con un acta de nacimiento que entonces fue retenida por la Junta Central Electoral. De acuerdo con la sentencia, Juliana Deguis Pierre y los demás dominicanos que son hijos de personas que no han adquirido con papeles la condición de inmigrantes perderán la nacionalidad dominicana. Y es que a través de la misma se crea un registro (¿será posible en la práctica?) de todas las personas nacidas en la República Dominicana desde 1929 y cuyos padres se encontraran en condición de "no inmigrantes", incluyendo aquellos en tránsito y quienes no tuvieren un documento legal que les acreditara como inmigrantes, a quienes les correspondió la nacionalidad por nacer en este país de acuerdo con la constitución vigente en cada caso, para convertirlos en extranjeros.

¿Cuánto habrán tenido que buscar los actores de esta decisión para buscar un "respaldo" a su evidente intención de disminuir al mínimo la participación cívica y el reconocimiento de los derechos inherentes a las personas que, siendo dominicanos, tienen ascendencia haitiana! 

Quiero aprovechar este espacio de libertad para plantear el resultado de algunas consideraciones de almohada. No es necesario ser abogado ni ultranacionalista para entender algunos principios fundamentales. Tomando en cuenta que algunas ideas centrales han estado presentes en gran parte de las intervenciones que han surgido en relación al tema que han sido leídas por quien hoy escribe, me limito a comentar las consideraciones ausentes o asumidas como implícitas en las mismas para favorecer un mejor entendimiento de las razones que hacen inaplicable la decisión del TC.

1. El principio de supremacía de la Constitución. El artículo número 6 de la Constitución de la República Dominicana del 2010 (vigente a la fecha) establece que "Todas las personas y los órganos que ejercen potestades públicas están sujetos a la Constitución, norma suprema y fundamento del ordenamiento jurídico del Estado. Son nulos de pleno derecho toda ley, decreto, resolución, reglamento o actos contrarios a esta Constitución". Tomando en cuenta lo que se planteará más abajo, se puede deducir que la decisión retroactiva del TC resulta contrario a la propia Carta Magna.
2. Las maneras de ser dominicano (a). El artículo número 18 de la Constitución plantea que son dominicanos, entre otros:
"2) Quienes gocen de la nacionalidad dominicana antes de la entrada en vigencia de esta Constitución". Este inciso, acorde con el principio de no retroactividad de la Ley, ilegitima de manera clara y determinada cualquier intento de convertir en extranjeros a los dominicanos que lo son desde antes de promulgada esta Constitución, no importa el criterio bajo el cual hayan merecido la nacionalidad.
3. Pérdida de los derechos de ciudadanía.  De acuerdo con el artículo número 23, "Los derechos de ciudadanía se pierden por condenación irrevocable en los casos de traición, espionaje, conspiración; así como por tomar las armas y por prestar ayuda o participar en atentados o daños deliberados contra los intereses de la República". Se entiende, pues, que es en los antedichos casos que se pierde la ciudadanía dominicana y no por la voluntad de un tribunal que considera oportuno convertir en extranjeros a integrantes de la nación que por delegación le ha otorgado la facultad de actuar "en nombre de la República". Es precisamente ese tribunal el que tiene la función de "garantizar la supremacía de la Constitución, la defensa del orden constitucional y la protección de los derechos fundamentales", según el artículo número 184. Las personas que, siendo dominicanas conforme a la constitución correspondiente desde su nacimiento, obtuvieron su ciudadanía como debía ser al cumplir la mayoría de edad o por matrimonio, sólo pueden perder su condición de ciudadanos bajo las antedichas condiciones. La otra forma de perderla sería la renuncia.

De acuerdo con el diario El Caribe**, Juliana Deguis Pierre tiene cuatro hijos a quienes tampoco se les reconoce la nacionalidad dominicana; no ha podido declararlos por no contar con una cédula de identidad. Vive temerosa de ser enviada por la Dirección de Migración a un país que no conoce. Si bien Haití, al igual que la República Dominicana con los suyos, reconoce la nacionalidad de los niños nacidos en otras tierras cuyos padres son haitianos, lo cual evita que legalmente Pierre y los miles de otros dominicanos que se encuentran en la misma situación resulten apátridas, lo cierto es que en la práctica resulta contraproducente que a una persona le sea discrecionalmente revocada la nacionalidad coherentemente adquirida del país donde ha nacido, donde ha crecido, con el que tiene todos los vínculos sociales que le permite la condición de exclusión de la cual es objeto y por el que siente el patrio amor, tantas veces más profundo que el que pudieran sentir quienes procuran dividir el pueblo dominicano.

El caso de Pierre se ha conocido de manera particular porque no se quedó callada e interpuso un recurso de amparo cuya resolución culminó en una sentencia que no sólo hace rechazarlo sino que aprovecha para hundir en la imposibilidad de una vida cívica a cientos de miles de dominicanos y dominicanas. Otros casos como el de Ana María Belique, vocera del Movimiento por un Registro Civil Libre de Discriminación (Reconoci.do), a quien luego de vivir su infancia y adolescencia, y completar sus estudios secundarios, le fue negada el acta con fines de estudios para ingresar a la universidad, también han salido a la luz por la valentía de las personas directamente afectadas para expresar su voz. Pero son tantos y tantos los que han sufrido de muchas maneras la "culpa" de nacer en un país que penosamente se avergüenza de sus propios orígenes.

Cristino Alberto Gómez
13 de octubre del 2013

_______
* Indiana, Rita. "Magia Negra" - El Pais. 9 de octubre del 2013.  Disponible en el sitio http://www.elpais.com  
**Espinal, Yanessi.  Juliana Deguis Pierre: “No he ido ni una sola vez a Haití” El Caribe. 27 de septiembre del 2013. Disponible en el sitio http://www.elcaribe.com.do.


Entradas más populares de este blog

Muy confiado

En la acera de enfrente, estoy listo para entrar a casa al regreso de una extensa jornada. Tres hombres conversan y uno de ellos lleva una bebé sobre su hombro. Una vez nos presentamos como vecinos, me comenta: "Anoche me quedé mirándolo desde mi casa. Usted es muy confiado; llega y de una vez se baja del vehículo". "Y... ¿es tan peligroso?", pregunto titubeante. El vecino dirige su índice hacia la esquina del estacionamiento, junto a un poste de luz que soporta un tanque azul. "Ahí mismo me pegaron un tiro". Me encuentro sin palabras. Él continúa, ahora acercándose y cambiando la bebé al otro hombro para mostrarme la sien izquierda. "Me entró por ahí, y mire por dónde me salió. Yo estuve interno por 10 días". "Gracias a Dios que quedó vivo", comento, sopesando el valor de mis palabras ante el silencio. "Yo perdí ese oído". Lo miro, confundido entre el coraje, el pesar y la indignación. Nos reiteramos los nombres y agrega a …

El estudio de mercado de un proyecto

Cuando decidimos evaluar la factibilidad de emprender un proyecto, hemos de verificar que el mismo responda a una verdadera necesidad de la sociedad. Un proyecto de cualquier tipo procura mantener o cambiar una realidad en la gente o en su entorno. Los productos finales de ese esfuerzo ordenado al cual llamamos proyecto se convierten en satisfactores de necesidades. El estudio de mercado de un proyecto https://t.co/AK4Q8bCCb5 — Cristino Gómez (@CristinoAlberto) February 6, 2017 En el marco de la evaluación de proyectos empresariales, el estudio de mercado pretende analizar y determinar la aceptación potencial del bien o servicio que será generado. Esto implica conocer la oferta actual y el nivel de competencia entre los actuales participantes del mercado, la disposición declarada y registrada de los consumidores a adquirir el producto, el comportamiento de los precios y la reacción de los consumidores a sus variaciones, así como los canales y estrategias de comercialización existente…

Yo no supe nacer

Regresar o caer,
ya no sé qué elegir;
reparar o perder,
remediar o morir.

Ya no sé del ayer;
ya no puedo decir
si estará la mujer,
si sabrá, si admitir

que jugué a renacer
anhelando surgir,
meristemo de un ser...
... ¡sensación de partir!

Contemplar sin creer
o palmar sin salir...
Yo no supe nacer;
¡qué sabré de vivir!

Cristino Alberto Gómez
10 de noviembre de 2017
@CristinoAlberto

Revisión de literatura en 3 partes

Existen diversos enfoques y acercamientos para abordar el Capítulo II de un trabajo de investigación para la universidad. En el presente texto tomo como punto de partida el formato para la elaboración de anteproyectos del centro de estudios donde enseño, a fin de facilitar su comprensión tanto para estudiantes de esta institución como para aquellos de otras universidades e investigadores en general. 
Abordaremos la revisión de literatura en tres partes que permitirán comprender el tema, sus fundamentos teóricos y conceptuales, las circunstancias en las cuales ocurre el problema y los esfuerzos previos para solucionarlo. Estas son: marco contextual, antecedentes y marco conceptual.
Marco contextual El marco contextual tiene como finalidad principal delimitar el tema en cuanto a las circunstancias de tiempo y espacio. Es decir, en esta sección se espera una descripción del lugar donde ocurre el problema, el entorno biofísico y socioeconómico, según aplique, así como el estado de desarro…

Seguridad Alimentaria e Inocuidad de los Alimentos

Cristino Alberto Gómez*
(Artículo publicado en la Revista Ingenium No. 2, Abril 2013)
Uno de los mayores desafíos para un pueblo en los esfuerzos destinados a mejorar la calidad de vida es la seguridad alimentaria, considerada un elemento central para la satisfacción de las necesidades humanas fundamentales. El hambre y la desnutrición limitan las posibilidades de salir de la pobreza puesto que reducen la capacidad de las personas para aprender, cuidar de sí mismos y de sus familias y trabajar en la conquista de sus metas de vida.
La seguridad alimentaria se refiere al acceso en todo momento a los alimentos en cantidad suficiente y con la calidad necesaria para suplir las necesidades nutricionales y llevar una vida sana y activa. Esto implica: que existe la cantidad apropiada de los alimentos, que la oferta de los alimentos en su diversidad se mantiene durante el año, que las personas pueden acceder a ellos y que los mismos son de alta calidad y saludables.
Seguridad Alimentaria e Inoc…

Lo que encontré en Capotillo

Preámbulo Eran los últimos días para registrar los correspondientes equipos ante la Junta Electoral de cada municipio cuando acepté la candidatura para dirigir el Distrito Municipal de Capotillo en 2016. Más allá de comunes interpretaciones, al decidirlo no signifiqué abandonar mi carrera profesional sino reiterar que la debo a mi país como gran parte de lo que soy. En poco tiempo se conoció el equipo de trabajo y nuestra propuesta Decidimos Cambiar, producto de años de análisis a partir de la convivencia con nuestras comunidades.
Más abajo presento algunas de las lecciones encontradas durante la experiencia electoral.
¿Por qué en Capotillo? Creo que el desarrollo de los pueblos parte de esfuerzos realizados a nivel local, que creciendo en profundidad y amplitud permiten la incidencia a escalas mayores. Quienes me conocen bien saben también desde hace al menos diez años mi modo de pensar en cuanto a la ruta que deberían seguir las acciones de promoción y edificación del cambio social e…

Un espacio se vacía

¡Oh, la vida, vida mía!
Va distante cuando amarga
la materia que se encarga
de la túrbida energía.

Nada lleva el temporal,
nada tumban los temblores,
nada cuentan los dolores,
nada queda de un jornal.

Nada arrastra la tormenta,
nada portan mis rincones,
nada las habitaciones,
nada el pecho se lamenta.

Pero vida, vida mía,
de las penas y temores
y los bravos desamores
un espacio se vacía.

Cristino Alberto Gómez
18 de abril de 2017

@CristinoAlberto

Mi triste guarida

Aunque no me perdones la vida,
cual tormenta que ignora moradas
y con ella mi triste guarida
que al andar calará con sus riadas;

Aunque digas que no lo merezco,
aunque quieras pensar que resisto...
aunque olvides el ay que padezco
si es que acaso imaginas que existo;

Porque supe vivir como vivo,
porque sé de tus ojos el brillo
cuando entregas el ramo de olivo
o si cierras por dentro el pestillo;

Porque habita una flor en tu pecho,
porque miles serán tus razones...
desde el suelo que encarna mi lecho,
te perdono que no me perdones.

Cristino Alberto Gómez
13 de agosto de 2017
@CristinoAlberto

Vacías las alforjas

Quiero
cambiar por voluntad las esperanzas,
dejar para el final las remembranzas,
trillar con el rocío mi sendero.

Sueño
llegar al manantial con mis andanzas,
hablarte de un lugar mientras avanzas,
surgir de la tristeza, allí el empeño.

Llevo
vacías las alforjas; no me asusta
el arduo caminar. La marcha justa
conduce al corazón del mundo nuevo.

Cristino Alberto Gómez
12 de agosto de 2013
@CristinoAlberto

Déjame nacer

Porque vivo tantas cosas que te quiero agradecer, desde el mero pensamiento hasta el arte de crecer, ¡déjame nacer!
Porque supe del abrazo que quisiera conocer, porque sueño con el cielo y el mentado amanecer, ¡déjame nacer!
Para luego comentarte de las horas que nadé cuando supe que podría ser motivo de tu fe, ¡déjame nacer!
Te prometo que si dejas voy a comportarme bien. Si me mandas a la escuela, ya verás que traigo un cien. ¡Déjame nacer!
Porque yo no sé de miedo ni tampoco de placer, sólo sé que ya te quiero... ¿tú me amas, puede ser? ¡Déjame nacer!
Del espacio solitario donde ya me sé mover, soy el grito que suplica desde el fondo de tu ser: ¡déjame nacer!
Cristino Alberto Gómez 10 de febrero de 2017 @CristinoAlberto